Tapizar un sillón puede devolver a un favorito desgastado muchos años de comodidad. Las patas de madera a menudo siguen en perfecto estado, el modelo encaja perfectamente en su interior y solo el tapizado ha conocido tiempos mejores. Con una buena preparación, la tela de tapicería adecuada y material profesional de tapicería, retapizar es factible incluso para un aficionado al bricolaje habilidoso.
Aun así, no es un proyecto para empezar con prisas. Un sillón es mucho más que un trozo de tela sobre un asiento. La tensión del tapizado, el sentido del pelo, el estado de la espuma y un acabado limpio determinan juntos si el resultado final queda tenso y es cómodo.
Primero evalúe: ¿es adecuado su sillón?
Compruebe la base antes de elegir la tela. Mueva con cuidado los reposabrazos y el respaldo hacia delante y hacia atrás. Una estructura firme sin crujidos, uniones sueltas ni carcoma es un punto de partida excelente. Las pequeñas irregularidades del tapizado no suelen ser un problema, pero unas cinchas hundidas, una espuma desmenuzada o una estructura suelta requieren primero una reparación.
Fíjese también en la construcción. Un sillón sencillo con un cojín de asiento suelto, superficies rectas y bordes de grapado visibles es mucho más accesible que un modelo clásico con botones profundos, vivos fijos y curvas complicadas. Eso no significa que un sillón capitoné no se pueda retapizar, pero requiere más experiencia, tiempo y material.
Haga de antemano fotos de todos los lados, costuras, pliegues y fijaciones. Durante el montaje, esas fotos suelen ser más valiosas que cualquier nota. Anote también la dirección de la tela. Sobre todo con la pana, el terciopelo y las telas estampadas, notará enseguida la diferencia si una pieza se coloca al revés.
Material necesario para tapizar un sillón
Para un resultado duradero no solo necesita una tela bonita, sino también herramientas y material de fijación adecuados. Una buena base consiste en:
- tela de tapicería con suficiente resistencia a la abrasión para el uso del sillón;
- una grapadora con grapas adecuadas, además de un quitagrapas o un destornillador plano;
- tijeras de tela afiladas, cúter, cinta métrica y tiza o rotulador textil;
- dacron o fibra de relleno para un acabado más suave y uniforme sobre la espuma;
- cola de tapicería resistente para espuma, dacron y piezas sueltas donde sea necesario;
- si es necesario, espuma nueva, cinchas, cordón para vivos e hilo de coser.
Retirar el tapizado viejo sin perder información
Empiece por la parte inferior o trasera, donde el acabado suele soltarse con más facilidad. Retire las grapas con calma y de forma sistemática. Nunca tire con fuerza de la tela vieja antes de haber soltado todas las fijaciones, porque el patrón se rasga y pierde un modelo útil.
Retire el tapizado capa por capa. Guarde cada pieza de tela vieja y etiquétela de inmediato: interior del reposabrazos izquierdo, exterior del respaldo, pieza delantera o asiento. Las fundas viejas son sus mejores patrones. Al desmontar, fíjese en el orden en que se montaron las piezas. En principio, la tela nueva se coloca en orden inverso.
Bajo el tapizado suele aparecer más de lo esperado. El dacron puede estar aplastado, la espuma puede haber perdido su elasticidad y las cinchas pueden haberse dado de sí. Sustituya los materiales que ya no cumplen bien su función. Colocar tela de tapicería nueva sobre espuma cansada da un aspecto más bonito, pero no un sillón más cómodo.
Elegir la tela adecuada para su sillón
La mejor tela de tapicería depende del uso, la forma del sillón y su interior. Para un sillón de uso diario, la resistencia a la abrasión es más importante que para una silla decorativa en el dormitorio. En una familia con niños o mascotas, también cuenta lo fácil que es limpiar una tela y lo bien que resiste los enganches o la formación de bolitas.
Las telas de tapicería tejidas y la chenilla aportan calidez y comodidad y están disponibles en muchas estructuras. El bouclé ofrece un aspecto suave y lleno, pero exige un trabajo preciso en bordes y costuras. El velvet o el terciopelo resultan lujosos, aunque debe colocar el sentido del pelo de cada pieza siempre en la misma dirección. La pana tiene el mismo punto de atención y además delata antes las líneas torcidas.
La polipiel y el Skai son prácticos cuando busca una superficie tensa y fácil de mantener. Son especialmente interesantes para un uso intensivo, hostelería, autocaravanas u hogares en los que limpiar rápido es una ventaja. Tenga en cuenta que la polipiel perdona menos las grapas mal colocadas: los agujeritos quedan visibles.
En caso de duda, pida primero muestras de tela. Un color que en pantalla parece gris cálido puede resultar más frío en casa. Evalúe una muestra con luz natural, junto a su suelo y otros muebles. Sienta también si la tela se adapta a la comodidad que busca. Una estructura gruesa aporta carácter, pero se siente distinta a un velvet suave.
¿Cuántos metros de tela necesita?
No mida solo las medidas exteriores del sillón. Necesita tela adicional para dobleces, costuras, casar el dibujo y posibles cojines. Con una tela lisa sin dirección clara puede cortar de forma más eficiente que con un dibujo grande, cuadros o pana. Por eso, calcule siempre con holgura y compruebe el ancho de la tela antes de hacer el pedido.
Para un sillón medio, la cantidad necesaria depende mucho del modelo y del ancho de la tela. Una silla compacta puede quedar lista con unos pocos metros, mientras que un amplio sillón orejero con cojines sueltos requiere bastante más. Distribuya las piezas del patrón viejo a escala o mida cada pieza por separado, añadiendo al menos unos centímetros adicionales en todos los bordes de fijación. Con una tela estampada, repita la medición dejando espacio para que el dibujo case limpiamente.
Tapizar un sillón: trabajar en el orden correcto
En cuanto la estructura esté reparada y la espuma nueva o el dacron estén en su sitio, puede cortar la tela a medida. Utilice las piezas viejas como patrón, pero compruebe primero que no estén estiradas ni rotas. Es mejor cortar algo de más que quedarse corto. La tela sobrante puede recortarse después, pero una falta rara vez se soluciona de forma limpia.
Coloque primero una pieza de tela suelta sobre el sillón. Busque el centro de la tela y el centro del mueble, por ejemplo en la parte delantera del asiento. Fije primero una grapa en el centro y después otra en el lado opuesto. A continuación, trabaje siempre desde el centro hacia las esquinas. Así reparte la tensión de forma uniforme y evita que la tela quede torcida.
Tense la tela con firmeza, pero no al máximo. Muy poca tensión provoca pliegues y un asiento descuidado. Demasiada tensión puede cargar las costuras, deformar la estructura o hacer que el cojín del asiento ya no caiga bien. Compruebe siempre la cara vista después de unas cuantas grapas. Es preferible descubrir un error antes de que todo un borde esté fijado.
En reposabrazos redondeados y respaldos curvos, a menudo son necesarios pequeños pliegues uniformes en la parte inferior. Haga solo pequeños cortes en el margen de costura y deténgase bastante antes del borde visible. Trabaje con calma: una curva bien repartida queda mucho mejor que un gran pliegue que intenta eliminar tirando.
Rematar con limpieza costuras, vivos y la parte inferior
Un vivo da a un sillón una línea clara y profesional y oculta la transición entre dos piezas. Puede hacer usted mismo el vivo cosiendo cordón para vivos dentro de una tira de tela cortada al bies. Con telas de mucha estructura o polipiel, un vivo ya confeccionado a veces es más práctico, porque se mantiene más uniforme al trabajarlo.
Lo ideal es realizar las costuras antes de fijar una pieza de tela a la estructura. Utilice una aguja resistente e hilo apto para tapizado de muebles. Pruebe la longitud de puntada en un retal. Una puntada demasiado corta puede perforar la tela, mientras que una demasiado larga es menos resistente en un asiento muy cargado.
Remate la parte inferior con una tela antipolvo o una tela de fondo negra. Así oculta las grapas y protege el interior del polvo. Por último, compruebe que las patas, las conteras y los herrajes están bien fijados. Precisamente estos detalles marcan la diferencia entre un sillón arreglado y un mueble que vuelve a sentirse realmente como nuevo.
¿Cuándo es más inteligente recurrir a un profesional?
Tapizar usted mismo es una opción excelente si la estructura es sólida, la forma es sencilla y desea dedicar tiempo al proceso de aprendizaje. Para sillones antiguos, capitoné complicado, suspensión dañada o muebles de diseño valiosos, un tapicero profesional puede ser la opción más segura. Un error con una tela exclusiva o una estructura antigua dañada suele salir más caro que pedir de antemano la opinión de un experto.
Si desea hacerlo usted mismo, elija materiales adecuados a su nivel y a su uso. En BLADI Telas de tapicería encontrará telas de tapicería, polipiel, materiales de espuma, dacron, grapas, colas y otros accesorios de tapicería para proyectos pequeños y grandes. Con una muestra de tela, un ritmo de trabajo tranquilo y atención a los detalles, dará a ese sillón de siempre exactamente la segunda vida que merece.